De diciembre el 22 de 2006
Escrito por David Castriota
Viernes 22 de diciembre de 2006
Los colectores son una casta especial del entusiasta de la manta. Mientras que una “pasión para las mantas” y el mundo los motivan fundamental que los produce, su interés tiende a excesivo intenso, bien informado, e idiosincrásico. No se sabe qué sistema particular de preocupaciones y de objetivos motivará un colector individual, solamente cada colector tiene una motivación tan única junto con un almacén enorme del conocimiento acumulado durante los años. Los colectores ven literalmente las mantas diferentemente de la otra gente. Miran las mantas creativo, a través de la lente del conocimiento, de una manera que permita que consideren últimos problemas de la condición o del daño para apreciar el valor artístico de un gran pedazo. Su importancia histórica los no motivan ocasionalmente por la impresión inmediata que la manta puede hacer, pero algo su unicidad o. En el último respeto, los colectores salen substancialmente de la gran mayoría de usuarios y de entusiastas de la manta.
Renombre: el 6% [?]
De diciembre el 14 de 2006
Escrito por David Castriota
Jueves 14 de diciembre de 2006
Alguna gente compra una manta puramente como equipamiento del hogar. Para ella una manta es un pedazo integral de un rompecabezas más grande, como un sofá, la tabla, o una pañería. Otros tienen qué se puede llamar una pasión para las mantas. Son entusiastas de la manta, amantes de la manta. Tienen gusto de la misma idea de mantas. Pueden estar absolutamente bien informada en términos de historia o tipología de la manta, o pueden tener un interés y una respuesta puramente visuales a la manta, una reacción que perciba la personalidad individual que todas las mantas hechas a mano tienen, especialmente antigüedad unas.
A un entusiasta de la manta, la manta está más bién una pintura. Es un foco de la atención detallada. Debe ir con el décor de acompañamiento, pero no es inmediatamente subordinado a él. Para este tipo de comprador hay varios niveles de preocupación y de interés.
Renombre: el 4% [?]
De diciembre el 08 de 2006
Escrito por David Castriota
Viernes 8 de diciembre de 2006
Uno el aspectos más subjetivos de juzgar una manta tiene que hacer con la determinación de su calidad y de sus imperfecciones. Cuando la calidad se determina en base de las lanas, de los tintes, y de la técnica que teje, es un proceso bastante objetivo. Cuando la edición da vuelta al estilo del dibujo, se convierte en más de una aplicación el gusto. Igual es verdad con “imperfecciones.” Los nudos, la flojedad o las inconsistencias caída en tirantez son imperfecciones técnicas. ¿Pero están el abrash - cambios precipitados en color, los cambios repentinos en diseño, o los ajustes en la proporción en las esquinas o las fronteras o los extremos del campo que se juzgará como imperfecciones, o como los cambios que son parte de la intención deliberada del tejedor, y por lo tanto parte de su expresión creativa?
Algunos compradores pueden ser disuadidos por tales calidades. Pueden preferir una manta del taller que sea perfectamente recta, con color y diseño constantes. Pero otros apreciarán que la personalidad del tejedor de la aldea nos enfrenta que ella inserta cada vez una torcedura y una vuelta voluntariosas del color o del patrón, o en su lucha para mantener proporciones rectas en una fundación de las lanas, que ésa ella es en cierto modo viva en la manta en todas tales variaciones o inconsistencias.
Renombre: el 8% [?]